Jorge Pedro y el hotel Virreyes

En noviembre del año pasado, el que escribe se encontraba buscando departamento en las colonias Condesa, Hipódromo e Hipódromo Condesa. Para lo anterior, se dedicó a pegar letreros, ayudado por el coordinador editorial de la revista Círculo Mixup, en las construcciones que le inspiraban. Psicomagia involuntaria. Hoy todavía es posible hallar restos de algunos de ellos, por ejemplo en la entrada del edificio Ofelia (Michoacán esquina Tamaulipas) o el de Nuevo León casi con Mexicali. Helo a continuación.



Luego de 11 años de vivir en Mixcoac, 12 en la provincia mexicana y uno en la coyoacanense calle de Bruselas, Jorge Pedro consiguió mudarse, con la ayuda de Hugoet, a la calle de Ometusco, muy cerquita de Campeche. Todo era perfecto, hasta que un día, nuestro simpático personaje conoció el hotel Virreyes, en el centro histórico de la ciudad de México.



¡Fue amor a primera vista!



Esta mañana, Jorge Pedro se dirigió al hotel de sus sueños (luego de haber estado ahí anoche, en una fiesta en el lobby), encontrándose con la noticia de que en la habitación 305 estaba la exposición de un tal Iván nosequé, quien usaba una camisa a manera de bufanda, como puede apreciarse en la siguiente fotografía. Psicomagia intencional.



Después de beber tequila gratis y convivir con los patanes, patanas y papanatas ahí presentes, Jorge Pedro abordó al artista, quien llevaba ocho semanas viviendo en un espacioso cuarto con vista al Salto del agua y el Viana de Eje central.







Iván le informó al mixcoaqueño que la renta de la habitación no superaba los 2 mil 800 pesos mensuales, que a su vez incluían desayuno diario, empleada doméstica dos veces por semana, agua y luz. Jorge Pedro se vio conmovido por la nueva y decidió irse a vivir ahí. Sin embargo, aún no está seguro. ¿Qué debe hacer, oh, lectores? Ahora, una foto del comedor y otra del cuarto en exposición.