La Potosina

La Potosina by jorgepedrouribe
Para aliviar el calorón del domingo me detuve en una cantina en cuya entrada hay una figura de la Santa Muerte y enfrente otra de San Judas Tadeo. Había cinco o seis señores en la barra y estos jóvenes parroquianos en la mesa de junto. La idea era beber una cerveza, pero después de varias canciones de la rockola me tomé tres. Se trata de La Potosina, en la esquina de Emiliano Zapata –antes Callejón del Amor de Dios– y Jesús María, es decir en el corazón del área que funcionó como barrio universitario por siglos, y judería a principios del XX. Los aztecas llamaban a la zona, una de las más pobres de Tenochtitlan, Atzacoalco. Esta cantina tradicional del Centro abrió sus puertas en 1890.

El Parnita

El Parnita by jorgepedrouribe
Aquí dos hijos de un señor que se dedicó a viajar por la República Mexicana para recopilar recetas populares. Le llamaban "el parnita", que viene de partner, y murió hace alrededor de 15 años. La esposa y los hijos montaron en su honor este restaurante en Yucatán 84 hace como 10 meses. Hoy pedí una torta ahogada de queso panela que dejó mi corazón más que contento, luego el postre casero de cajeta, queso y amaranto, y al final un licor de vainilla como obsequio. El lugar hermoso, la atención excepcional. Además estas maravillosas personas colaboran con un centro de adopciones caninas. Bravo por el corazón y los precios sensatos de El Parnita en la colonia Roma.

Ciudad Satélite

Ciudad Satélite by jorgepedrouribe
Como muchos defeños voy sólo cuando existe un motivo específico. En este caso una visita a un antro llamado Étage para reseñarlo en la revista Dónde Ir. Me acompañaron dos queridos amigos. La indicación para llegar parecía sencilla: "Frente a las Torres de Satélite". Tomamos un taxi hasta ese punto. Nadie supo darnos razón sobre el lugar. Averiguamos gracias a Google que teníamos que dirigirnos a Plaza Satélite, así que abordamos un microbús. Luego caminamos por el túnel en el que tomamos la foto. Había pasado una hora cuando finalmente llegamos. Otra hora afuera del antro, que era horrible y en el que nos trataron mal. Escapamos pronto en otro microbús –lo conducía un menor de edad que escuchaba a La Banda Bostic y a Sam Sam a un volumen terrorífico– que se detuvo en el metro Chapultepec. Terminé exhausto.

Bosques de las Lomas

Bosques de las Lomas by jorgepedrouribe
Qué lejos parece desde el Centro, pero una vez en los metros Chapultepec o Auditorio se llega relativamente pronto. Anoche estuve en el departamento de unos amigos en Ahuehuetes Sur para cenar comida árabe, beber champaña y single malt y hartarme de pastel de tres leches con cajeta. Quedé admirado por la descripción que el anfitrión hizo de sí mismo: "Soy un hombre sin nostalgias ni rencores". Su mujer prometió llevarme a conocer los puntos interesantes de la colonia, que en nuestro caso significa los lugares de comida kasher, etcétera. Ambos estupendas personas. Bosques de las Lomas tiene más de 20 años, que no son pocos; nació como una extensión de Lomas de Chapultepec, en terrenos que en el siglo XVI fueron cedidos a la Malinche por la corona española.

Alberto Braniff

Alberto Braniff by jorgepedrouribe
El busto puede apreciarse en la parte trasera de la galería que hay en la terminal uno del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. A sus costados se encuentran decenas de representaciones escultóricas de otros pilotos importantes. En enero de 1910 este acaudalado señor voló un avión por primera vez en América Latina, en los llanos de Balbuena, los cuales habían formado parte de las haciendas Santa Lucía y La Magdalena y que hoy conforman la colonia Jardín Balbuena. La familia Braniff Ricard, dueña en aquel tiempo de dichos terrenos, construyó la primera casa con mansarda en México, en la colonia Juárez, conocida entonces como Americana.

El 33

33 by jorgepedrouribe
Hace años que no me asomaba por este bar de mala muerte en la esquina de Eje Central y República de Perú. Terminé aquí hace unas madrugadas con una amiga y con la travesti que aparece en la foto –ni idea de cuándo ni cómo la conocimos. Ninguno de los tres traíamos dinero, así que nos fuimos casi enseguida. El lugar me gustaba más antes de la remodelación, cuando había más espacio y en mi caso más aguante.

Casa Luis Barragán

Casa Barragán by jorgepedrouribe
Fue construida en 1948 por el famoso ingeniero civil tapatío, que la habitó hasta su muerte. En la foto se ve la recámara tal como la dejó en 1988. El uso de los espacios y el acomodo de los muebles se conocen gracias al par de empleadas domésticas que todavía viven en la única casa del siglo XX considerada Patrimonio de la Humanidad en el continente americano. Para visitar la Casa Luis Barragán, en la colonia Ampliación Daniel Garza, hay que sacar una cita y pagar 150 pesos. Vale mucho la pena.

Las primeras actas de cabildo de la ciudad

8 de marzo de 1524. Donación de solares a Cristóbal Fernández, Antón de Arriaga, Antonio Marmolejo, Ysidro Moreno, Alonso Ximénez de Herrera y Diego de Coria. Donación de un pedazo de tierra para huerta a Hernand Martín. Se aceptó regidor a Rodrigo de Paz.

15 de septiembre de 1524. Donación de solares a Hernando Burgueño y Juan Ochoa de Lexalde. Se recibió de vecino al maestre Diego, cirujano. Se dio por servido un solar al maestre Diego, cirujano.

15 de marzo de 1524. Acusación a Pedro de Maya porque no rebajó, como prometió, la carne de puerco hasta el día de Carnestolendas. Si no cambia su postura se rematará su carnicería.

1 de abril de 1524. Se recibió de vecino a Alonso de Baeza. Donación de solares a Alonso de Baeza y Pedro Gabiose. Se dieron por servidos los solares de Bernardino Vázquez de Tapia, Bernardino de Santa Clara y el maestre Diego.

8 de abril de 1524. Multa de 150 pesos a Hernand López por tomar un solar sin licencia. Tomando en cuenta que los animales sueltos hacen daño a los campos cultivados se ordena que se guarden las bestias bajo pena de seis pesos.

15 de abril de 1524. Los vecinos que tienen solares alrededor de la plaza pueden tomar de dicha plaza 21 pies, aumentando sus solares, y construir portales. La razón es que las aguas sucias impiden mantener limpia la plaza.

Fuente: Guía de las actas de cabildo de la Ciudad de México (Fondo de Cultura Económica, 1952) de Salvador Novo y Edmundo O'Gorman.

Colonia Del Valle

En dirección Sur desde Tlacopan, a la altura del islote llamado Ahuehuetlán, comienza una zona de tierra firme particularmente férfil. Nos encontramos a finales del siglo XVI y los españoles recién han sometido a los tepanecas que habitan la tierra boscosa que cuatro siglos después habrá de conocerse como la colonia Del Valle. Sus pueblos tienen nombres que en el futuro subsistirán, aunque resignificados: Tlacoquemecan (“lugar de los que vienen vestidos”), Atoyac (“lugar de manantial”), Actipan (“encima del agua”), etcétera. Los franciscanos son los primeros religiosos en llegar; rápidamente construyen la iglesia de Santa Cruz de Atoyac, en la cual a partir de 1959 se albergará un lignum crucis. Una generación después inicia el reparto de tierras entre los descendientes de los conquistadores, lo que propicia el nacimiento de ranchos y haciendas como los de Santa Anita, San Borja, San Lorenzo y Amores. En ellos se cosecha mayormente alfalfa para el ganado, y a finales del XIX se hace popular el cultivo de árboles de tejocotes, así como de fresnos que perduran hasta el XXI. En 1913, cuando todavía pasa el tranvía que va del Centro al pueblo de Mixcoac, y cuya evidencia permanece a lo largo de Av. Coyoacán, Porfirio Díaz concede el permiso para fraccionar. Algunas décadas más tarde se entuba el río La Piedad para emprender el Viaducto. Asimismo el bello Parque de la Lama cede su terreno al Hotel de México, luego de que el Estadio Azul se erige sobre una gran mina de arena. La Del Valle y colonias aledañas terminan de adquirir su aspecto actual con Plaza Universidad, el Teatro de los Insurgentes, el Centro Urbano Presidente Alemán y el metro Etiopía, inaugurado por el emperador Haile Selassie, al parecer descendiente del rey David. En la colonia Del Valle han vivido personajes como Marcelo Ebrard, Luis Buñuel y Luis Miguel.

Los primeros tianguis de la ciudad

"Se ubicaron frente a los templos parroquiales por tener estos la función administrativa entre los indígenas, y por ello las primeras parroquias se fundaron en donde quedó la mayor población indígena. A estos tianguis instalados en las plazas se refieren las quejas de los religiosos, que pedían que el mercado se celebrara en días que no fuesen los domingos, pues la euforia del mercado les quitaba la devoción en la misa. Con el crecimiento de la capital de la Nueva España algunas áreas urbanas fueron habilitadas como zona de tianguis, entre otras las del Volador, en donde hoy se encuentra la Suprema Corte de Justicia (Av. Pino Suárez y Corregidora), la Plazuela de la Candelaria (barrio de Atlampa) y la Plazuela de Santa Ana (Peralvillo y Matamoros) (...) Creciendo la ciudad de plazas por el rumbo del Poniente se propuso al Ayuntamiento la compra de un terreno para ampliar la Plaza del Factor, que ocupaba el espacio que hoy corresponde a la ex Cámara de Diputados, en las calles de Allende y Donceles, sede de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal. El virrey Revillagigedo aprobó el proyecto y mandó que se estableciera un mercado con alhondiguilla, carnicería, panadería y se trasladaron los puestos de ropa, zapatos viejos, fierros y otros que estaban en la Plaza Mayor."

Fuente: Del tianguis a la modernización de Coabasto (Coordinación General de Abasto y Distribución del DF, 1990) de Héctor Manuel Romero.