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Mixcoac por Octavio Paz

"La calle de Goya se llamaba Calle de las Flores. Árboles corpulentos y casas severas, un poco tristes. Su vecina, la Calle de la Campana, se unía al final con el río de Mixcoac. Un puentecillo de piedra, niños harapientos y perros flacos. El río era un hilo de agua negruzca y fétida, un arroyo seco la mitad del año. Lo redimían los eucaliptos de sus orillas. La calle y el río desembocaban en la estación de los tranvías. En la estación había un puesto de periódicos, algunos comercios y una cantina (...) Cerca de la estación de los tranvías estaba la escuela primaria oficial para varones. Una construcción digna, un poco triste, de muros espesos y grandes ventanales (...) En aquella época, las instituciones educativas del gobierno gozaban de gran prestigio y aquel colegio rivalizaba con los dos privados, el francés de los hermanos de Lasalle (El Zacatito) y el Williams, inglés. En El Zacatito estudié los primeros cuatro años de primaria, aprendí (y muy bien) los rudimentos de la gramática, la aritmética, la geografía, la historia de México (menos bien) y la historia sagrada. En la capilla me aburría durante las misas interminables. Para escapar al suplicio de ese ocio obligado y de la dureza de las bancas, me di a urdir fantasías y quimieras licenciosas. Así descubrí el pecado y temblé ante la idea de la muerte."

Fuente: Ciudad de México. Crónica de sus delegaciones (Gobierno del Distrito Federal, 2007).

Mixcoac


Pasé mi infancia en el lugar donde se venera a la serpiente de nubes; en "tres sílabas nocturnas", como escribió Octavio Paz, tío abuelo de Silvita. Mi mamá en Goya, mi papá en la UP y nosotros en el Simón Bolívar o la plaza Jáuregui. En la foto una casa de Limantour, hoy Colegio Williams, a donde iba Pepe. Fotos a partir de acá.