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Tepotzotlán
Otra vez. Ahora con Ángel, un día antes de su cumpleaños. Revisamos a conciencia el Museo Nacional del Virreinato y bebimos en una cantina simpática. Luego comimos en el mercado en donde conocimos a estos niños, dulces y juguetones. Uno me picaba el cuello al menor descuido. Qué hermoso viernes. Fotos a partir de aquí.
Católica de hueso colorado
Así se definió la mujer que anoche conocimos Ángel y yo en la plaza Giordano Bruno, en la Juárez. Íbamos con la intención de husmear en el barrio gitano y, en el mejor de los casos, hablar con algún vecino. Pero no lo logramos. En cambio, nos topamos con esta mujer afuera de la iglesia. Después de indicarnos el nombre del templo, empezó a hablarnos de Jesús. Entre otros asuntos, citó el evangelio de Pablo (sic), nos platicó de los niños que nacen satánicos porque sus padres también lo fueron y relató que los judíos de hace 20 siglos llamaban "perros" a los gentiles. No pude más y me arranqué con la Inquisición, la idolatría cristiana, la hermosa religión que practicaba Jesús y el espíritu expansionista del catolicismo. Poco después lamenté nuestra discusión porque me di cuenta de que nadie necesita convencer a nadie. Al final le dije que uno no tiene que ser católico para estar cerca de Di-s, que hay varios caminos y ninguno es mejor que otro. Ella no estuvo de acuerdo. Su conclusión: ojalá algún día nuestros corazones se ablanden para recibir a Jesús. Decidí no contestarle.
לך לך
La parashá de esta semana es una de las más famosas de la Torá. Y a mí me encanta. Justo hace poco hablaba con Ángel sobre el llamado que nos hace Di-s a todos en algún momento: ¡muévete! Abraham y Sara hacen caso y son bendecidos. Y lo más significativo: es la primera vez que se habla de una tierra prometida. Así, los primeros dos judíos de la historia recorren la tierra de Canaán hasta llegar a Egipto, en donde son puestos a prueba.
Ángel
Primero fuimos con Oldemar a Talavera, Manzanares y esas calles en donde vimos prostitutas y compré un montón de velas. Luego a La Mascota y ahí llegó Rocío. La doble propina y entonces a Los Portales de Tlaquepaque. Nos atendió Laurita, extrañé a Alonso y noté a Ángel genuinamente alegre (¡la fotos no mienten!).
Mis vacaciones de invierno

Dorian y César en casa de César.

La Romita.

Dorian en El Malayo.

Ángel en mi casa.

Dorian en mi casa.

Yo en la pista de hielo del Zócalo.

El pavo navideño en mi cocina.

Montse y Tomás en mi casa.

Tomás y yo en Santa María La Ribera.

El Zócalo desde el techo de la catedral metropolitana.

Tomás en el Kowloon de Coyoacán.

La colonia del Carmen, en Coyoacán.

Tomás en la avenida Juárez, en el centro histórico.
(No hay fotos de Taxco, pero estuvo increíble. Tampoco hay fotos de la pulquería La Risa ni del panteón de San Fernando ni de la tortería El Cuadrilátero ni de La casa del pavo ni de muchas otras cosas, pero todo eso también estuvo increíble.)














