La fe
Un día un joven fue a ver al rabino de su comunidad y le anunció: "Rabino, no tengo fe". "Bueno, ¿y qué?", le respondió el rabino. El joven insistió: "Quiero decir que la Tora y todo lo demás... no me lo creo". El rabino contestó: "Bueno, ¡qué más da!". "Pero entiéndame bien, rabino, es que ni siquiera creo en Dios." Entonces el rabino dijo: "Pero ¿tanto te molesta que todo eso no exista?". El joven replicó: "¿Que si me molesta?, ¡me resulta insoportable!". Y el rabino respondió: "Pues eso es exactamente la fe".
Fuente: Cuentos de los sabios judíos, cristianos y musulmanes. Jean-Jacques Fdida. Editorial Paidós. Barcelona, 2007.
Fuente: Cuentos de los sabios judíos, cristianos y musulmanes. Jean-Jacques Fdida. Editorial Paidós. Barcelona, 2007.
En La Que El Bernat Se'T Troba
Me encanta este video de Manel, tan austero y emocionante. Mi momento favorito es cuando una niña pasa bailando a un lado de ellos (4'40'').
El sueño de Judith
"Oye, sólo quería decirte que anoche soñé contigo: tú trabajabas con un señor muy importante, creo que era el mismísimo Dios. Como su asistente personal, te encargabas de poner nuevos peces en sus peceras. Entonces tú me subcontratabas y mi puesto consistía en crear cada día un chiste muy bueno para hacer reír a los demás trabajadores."
Que no le falte el pan a nadie, que se cancelen los rezos de quienes piden que deje de llover y que ninguna embarazada pierda a su bebé
Mi yaya
"¡Pero qué voz de mexicano tienes!", soltó antes de despedirse. Entonces dijo que le había gustado hablar conmigo y que ella sabía que yo la quería. Por supuesto que sí. Con todo y que llevábamos años sin estar en contacto. Hoy platicamos sobre mi mamá ("salió igual de mandona que el yayo"), José Ignacio ("es un hombre muy bueno que no se va de gamberro a los bares"), Mayte ("es muy maja y cariñosa"), Mollina ("no es cualquier pueblo, te va a gustar") y otros temas. Los primeros 15 o 20 minutos ella pensó que yo era mi papá, y cuando supo que en realidad estaba hablando con 'Jorgito' se emocionó mucho. "¡Te ríes igual que tu padre!" Ambos recordamos cómo me protegía, con la ayuda de un paraguas, de un posible balonazo por parte de los compañeritos que jugaban futbol en el patio del Simón Bolívar cuando venía de visita y me llevaba al colegio. Vaya recuerdo tan bonito. Quedé súper contento. El próximo domingo volveré a llamarle, no quiero que mi yaya se sienta sola.

Gracias, Mayte, por la foto.

Gracias, Mayte, por la foto.








