Felicidades, Desirée


Y gracias por todo.

Dona Estrangera


Qué canción tan, pero tan bonita. Y qué video más impresionante. Si les gustó, entonces miren esto. ¡Qué grandes son los Manel!

Pirrino

Así se llama, según acabo de decidir, este hermoso minino de dos meses que busca hogar. El amigo de una compañera de trabajo se lo encontró ayer por Río Mixcoac, y enseguida lo llevó a desparasitar. El problema es que su casera no le permite tenerlo en su departamento. Si alguien está interesado en llevarse a Pirrino a su casa, puede contactar a Iván Nieblas en patas@rockandroll.com.mx y al 0445591390123.


"Estoy todo despeinado y negrillo, y mis ojos demuestran lo bueno que soy. ¡Adópteme alguien pronto!"

Regalos que quiero para mi cumpleaños

Una guitarra acústica.
Una mesa linda para el teléfono.
Un viaje a San Pancho, Nayarit.
La caja de discos de Yazoo.
Un libro para aprender catalán.
Una suscripción a la Rockdelux.
El dominio jorgepedro.com.

L'home que ens roba les nòvies


La versión de Astrud aquí, y la original de Albert Plà acá.

Biré, oká abe baikiá

Mis nuevos jesucristos

Quiero cambiar de religión. O, mejor dicho, adoptar una. Fui educado según la usanza católica (sin darme mucha cuenta, como sucede con la mayoría), pero eso no significa que yo me considere un seguidor de Jesuscristo. Además, para el Vaticano soy algo menos que una oveja descarriada, de hecho excomulgada. Digamos que carezco de una religión, a pesar de no ser ateo. Durante mi niñez las imágenes de Jesucristo y las misas me producían bostezos, entonces lasallistas y numerarios se encargaron de transfigurarlos en indiferencia y hasta resentimiento. Luego, cuando salí de la universidad, comencé a interesarme por el judaísmo, el islam y dos que tres corrientes ideológicas comúnmente mal vistas. Al final he revalorado el catolicismo, gracias a Chesterton y a la espiritualidad ignaciana. Sin embargo, no me siento tan convencido. Confieso que también he tenido ganas de tomármelo todo a broma y hacerme ministro del Subgenius. ¿Qué hacer? ¿De verdad será sano vivir de acuerdo con lo que uno va intuyendo, y nada más? ¿Por qué en estos tiempos resultará tan fuera de lugar cumplir con un sistema moral y formar parte de una comunidad religiosa? ¿Dónde queda Dios? Cada vez que busco dentro de mí, termino sufriendo un accidente horrible con mi propia soberbia; cuando viajé a Israel, regresé aún más confundido; y hace poco en la sierra tarahumara confirmé que la soledad nomás no ayuda. Ha llegado el momento de buscar en los demás, aquí y ahora. He decidido que a partir de ahora todos ustedes son mis nuevos jesucristos (así, con j minúscula).

Me gusta que mi prima haya enviado esto


En serio, me parece un detalle estupendo. Cursipadre.

A ver si así


Ahí voy, ahí voy