Picnic en la UNAM













Comida en casa de Tamara, en San Andrés Totoltepec







Esta mañana













Fiesta en casa de Dorian, y despedida de Bernardo y Patricio en Garash





















Un poquito de nostalgia

Bajar a toda velocidad en bicicleta por las rampas de Kikar Dizengoff, bailar y sudar como loco en El Patio de mi Casa, hacer canciones con el colectivo Cats, el chismorreo en el comedor de Editorial Televisa, las canciones y las fotos que hay en mis dos lap tops que no sirven, los viajes a San Miguel de Allende, las telenovelas de TV Azteca con mi tía y Mode, el verano pasado en Klagenfurt, la marisquería barata de la calle de Parras, las hamburguesas con Balmori en Plaza Inn, el tráfico con Gerardo, la nieve sobre El-Wad, mis clases de alemán en Alfonso Reyes, las fiestas en el departamentito de Ometusco, los chistes locales con los ex colegas de Men's Health en Español, asolearme en la playa, las escapadas a Puebla durante la universidad, el departamento de mi yaya Carmen, las conversaciones por ICQ en casa de mis papás, esa noche en Kreuzberg con Jaime, y las monerías de Pirrina. Todo eso, y más, lo extraño un poco.

Noche de jueves en el Covadonga con Karla y Carles



Sobre lo moderno

"La modernización siempre cuenta su propia historia como una cadena de sucesos que tienen un único fin: un barco que evitó el naufragio a costa de la tripulación."
Fabrizio Mejía Madrid, en México DF: Lecturas para paseantes (Turner, 2004).

"Lo sencillo nunca fue moderno, lo moderno siempre es futurista, el futurismo siempre es glitter."
Fabio McNamara, en Laberinto de Pasiones (Pedro Almodóvar, 1982).

"Un bato joto se creía muy moderno porque sabía el nombre de varios DJs, pero un día se rieron de él porque no supo pronunciar bien una marca de ropa."
Mario, en "Jotillo Moderno" (How To Make Independent Friends, 2006).

"La modernidad es un eufemismo de la repetición."
Yo, en mi blog.

¡Qué oso!

¿Qué opinan de esta canción?

Hasta nunca, gentecilla

Caerle mal a alguien solía preocuparme mucho más que ahora. Yo era el típico tonto que le pedía disculpas a quienes no lo merecían, con tal de evitar un problema. Pero hoy tengo claro que a la gente le encanta odiar, de cualquier forma, así que al diablo con los demás y a ocuparme sólo de lo mío. Ya basta de ser un quedabien. Evitar problemas es súper problemático. He decidido eliminar de mi vida tales preocupaciones. Y con los que piden a gritos ser odiados seré implacable. No les haré nada (no soy como ellos), únicamente los ignoraré y ya. O sea, súper implacable.