בבית שלי

Un desencuentro al descubierto


Hace tiempo, a lo sumo el año antepasado, soñé que fotografiaba una pintura en donde aparecían el rey Salomón y la reina de Saba; pero el retrato estaba incompleto. Después, alguien me compartía la parte que a mí me faltaba. Pues bien, hace como dos meses tuve la oportunidad (el atrevimiento, en realidad) de conocer una capillita etíope en Jerusalén. Y ahí estaba este cuadro que ilustra el encuentro entre Shlomo y Balkis; una pintura rara. Hoy descubrí que, también en febrero de este año, Fredy Ross tomó una foto similar, y ahora entiendo que mi sueño se había cumplido sin que yo me diera cuenta (durante esos días mi conciencia se encontraba fija en los espejismos de la nieve). Finalmente, me pregunto si la vela que coloqué ahí para pedir por los viajeros solitarios es una de las que se ven en el retrato de Fredy. Hay cosas que se descubren tarde, pero hay otras que nunca se saben. Como el destino de la reina de Saba.

Cena de lunes en mi casa








:)

¿De plano?

Soñé que unas monjas me veían llorar, y una de ellas le explicaba a un grupo de niños: "Él llora porque se lo merece, seguro habrá hecho algo malo". Y yo replicaba: "¡Y ustedes están todas feas porque se la pasan juzgando a los demás!". Pero ella no se quedaba callada, y remataba: "En efecto, estamos feas; pero eso es porque siempre hay personas como tú cerca de nosotras". Ay.

Mi fin de semana en imágenes














Pero, por fortuna, existe Belle & Sebastian

אני עייף מאוד

La vez que mejor


Qué raro. No han transcurrido ni tres meses, pero yo ya pienso en el hotel Gillow con cierta nostalgia. Lo mismo me pasa con la terminal dos del aeropuerto y las oficinas de Telehit. Parece que todo aquello sucedió hace montones de años. Vaya ridículo el que hicimos mis amigos y yo en el Pasagüero durante mi fiesta de cumpleaños; pero qué divertido estuvo. ¿Y qué decir de Chico y Chica? Jamás olvidaré su ejecución en vivo de "Fin del mundo" y "Tú lo que tienes que hacer", ni tampoco la cena en La Perla. ¿Qué será de mí el 19 de enero de 2009?, ¿volveré a comer en el Kolobok?, ¿seguiré estudiando hebreo? Qué raro.

¡Gracias!


En esta foto, el חלבה que me regaló Lydia no parece muy apetecible. Pero lo es. Sabe como a mazapán, aunque es más rico y luce como un puñado de hebras de pollo. Qué contento me pone que alguien me dé un regalo, así sin esperarlo. Sobre todo cuando llevo toda la tarde escuchando el 'Popemas' de Nosoträsh y el '4' de La habitación roja; o cuando pienso sin parar en Taxco, Jerusalén y Real del Monte; y en aquellos sábados por la noche, a solas con mi tarot, en Ometusco 18. Pero ahora mismo estoy feliz. Melancólico (más que nostálgico), pero feliz. ¡Es hora de poner a L-Kan en el iTunes, pues!

Hoy, este blog cumple cinco años